jueves, 23 de julio de 2026

ya está

 ya no me quisiste como pensé que me querías

ya no me querrás como pensé que me querrías

ni yo te querré como pensé que te querría

¿qué esperabas?

lunes, 11 de mayo de 2026

J'ai envie de parler de conneries sur toi

no malas tonterías
sólo tonterías
como lo tonta que me siento de no poder dejar de tararear tu canción
y el terror que tengo denogustartetantocómotúmegustas
el miedo que le tengo a los fantasmas
esos que son más
...
que yo

mais c'est de conneries sur moi
sur le fait que je me sent ridicule quand je suis amoureuse
mais pas amoureuse en general
no, sólo así, 
cuando me enamoro como tonta
e intento, sin remedio, tocar el suelo
con la punta de la nariz
recostarme, de lado, de guata, de espalda,
aplastar mis mejillas contra las baldosas
a ver si así recuerdo la realidad
y dejo de andar entre nubes y miedos
a ver si así puede dejar de reverberar la sonrisa de tus ojos en
mis piernas
mis dedos
mis hombros
mis costillas, mis lunares, mi sexo
mi pecho, mi frente, mis uñas
tus silencios, tus pausas
en mis piernas, mis dedos, mis hombros

cómo enamorarse sin perderse
sin ponerse loquita
cómo enamorarte cuando estoy
loquita y
bien weona.

Sufro de vértigo.
Aún de guata en el suelo, 
siento cómo se abre el abismo por la Rue Boyer
¡Pero si es primavera! Mariposas, pájaros, esporas en el cielo
todo flota, y yo
en cambio estoy aquí
sufriendo como una tonta
por lo mucho que me aterra la vaga idea de que quizá, en estas 3 semanas, 
yo esté más tonta por ti
más derretida, perdida y weona 
que tú por mí

tienesunpodersobremíahora

ya escribí sobre tí
esto se vuelve más real
para mí
¿pero para ti?

martes, 10 de marzo de 2026

El gato naranjo

La memoria funciona de maneras muy antojadizas. Proyectamos en los lugares, los objetos, los animales tanto humanos como no-humanos el resabio de nuestras experiencias pasadas.
Un gato naranjo no te resulta simpático porque te recuerda a otro gato naranjo. 
La mente intenta simplificarlo todo, encontrar patrones donde no los hay.
"Los gatos naranjos son así", de la misma manera de "me llevo mal con los Leo". 
Y queremos justificar las excepciones (ah, es que este es naranjo completo, ah es que tu ascendente). 
Qué loco cuánto tenemos que insistir en hacer el ejercicio de recordar que hay matices en todo. En todo. En todo.
E incluso, el gato naranjo, ¿fue realmente lo que me molestaba? ¿En todos los contextos me habría caído mal ese gato naranjo? Si ese gato naranjo, no hubiese sido mi conviviente ¿lo habría querido más? Ya no recuerdo si mi distancia con el gato naranjo fue desde un principio, o talvez después de que V empezó a sentirse harto. Tal vez nunca me llamó la atención, tal vez siempre me incomodó su protagonismo, o talvez siempre me pareció deseable y el gato perfecto hasta que llegó a mi casa y se subió en todas partes. Talvez sólo fue V. Talvez sólo fue el mal momento que de manera subrepticia pasábamos con V. Talvez el gato naranjo sólo fue un chivo expiatorio de la tensión que yo acumulaba contra N. 
Si esto fuera un cuento de Edgar Allan Poe, habría asesinado al gato naranjo, o mejor aún, el gato naranjo me habría asesinado a mí. 
Quizá el gato naranjo ahora simboliza para mí la culpa, el remordimiento, el rencor, la envidia, los celos. Tantas emociones que quisiera arrebatar de mi interior.
Si lo vemos así, el gato naranjo estuvo muy cerca de matarme. O de atormentarme a tal punto que me pareciera una buena opción la muerte.
Libré una lucha con el gato naranjo. Una lucha silente, en la que él me hablaba, y yo buscaba ignorarlo, respirar, continuar, pero eso hacía que mostrara su verdadero rostro. Supongo que eso es lo que más rabia me da.
Rabia.
El gato naranjo siempre aparentaba ser dulce y bueno, pero en las mañanas, cuando yo no lo escuchaba - y de hecho, ni siquiera se trataba de algo premeditado, tan sólo es este super poder o discapacidad que me hace estar absorta en mis pensamientos y despegarme del mundo real - él, con su ternura hipócrita y su delicado y suave pelaje se acercaba lo suficientemente para moderme los tobillos. 
Qué papel jugaba N en esto. ¿Era cómplice del gato naranjo? ¿Era la adiestradora malévola del gato naranjo? Qué es lo que más odiaba del gato naranjo, al gato en sí o al trato deferente displiscente que N tenía hacia él. Creo que no puedo soportar el doble estándar, y creo que no puedo soportar la injusticia.
Vaya, qué gran hipocrecía, sigo en este mundo y la injusticia está en todos lados. 
El caso es que el gato naranjo no pudo matarme. Y yo no pude matarlo tampoco. Diría que el gato naranjo ganó. Pero más bien creo que los dos perdimos. La única que ganó fue N. Ella decidió librarse del gato naranjo. ¿El gato naranjo también la atormentaba? 
Se libró del gato naranjo y de mí. Se quedó con la casa donde el gato naranjo y yo imagínabamos distintas maneras de asesinarnos, y nos espantó a nosotres junto a nuestras pesadillas. O tal vez no. Se libró de nosotres, pero nuestros delirios de muerte siguieron circulando por el aire.
A ratos, cortábamos la electricidad. Y disfrutábamos cómo N dejaba de tener agua caliente, posibilidad de cocinar o incluso de entrar en calor. Esa era nuestra pequeña victoria, muy parecida a la victoria matutina del gato naranjo contra mis tobillos.
Eso queremos creer.
Pero probablemente no. Los dos perdimos. La casa se libró de nosotres. Nos escupió, como quien escupe algo que pensaba que tendría buen sabor y resulta estar vencido. O como quien se saca un trozo de cilantro del diente. Después de nosotres, fue un hogar lleno de amor. 
Y el gato naranjo se volvió más gordo. Y yo también.
No.
Todos ganamos.
La casa se libró de nosotres. Nos escupió. Pero con el impulso encontramos mejores lugares. Al fin nos sentimos en un hogar.
Deberíamos agradecerle a N? Quizá N y la casa son lo mismo. 
Traté de vivir en N, pero siempre fue una casa, y casa no es sinónimo de hogar.
¡¿y qué culpa tiene este otro gato naranjo?!
(pues, tiene el superpoder de hacerme volver a escribir)

lunes, 5 de febrero de 2024

tuve un amor adolescente en la reina (2007)

yo me imaginaba que pasaban años, y yo llegaba de improviso a tu casa. tú no estabas, pero yo entraba a tu habitación y lo desordenaba todo, escondiendo papeles por todas partes. te dejaba un mensaje en tu computador. y quería que las cosas fueran como en la canción de radiohead: "true love waits". un poco antes de que tú llegaras yo me iba. entonces, tu nana te decía "vino una niña con rulos diciendo que venía a dejarte algo. fernanda creo que se llamaba. se fue segundos antes de que llegaras". y tú salías corriendo para alcanzarme, pero no me encontrabas. y al volver veías el mensaje. entonces sabías que yo te quería. que estaba de vuelta en tu vida. salías corriendo para llegar a la hora a la que te esperaría. y cuando nos veíamos nos abrazabamos. así como te abracé cuando te vi aquel día en el apumanque. siempre soñé con encontrarte en el metro. al menos divisarte entre la gente. incluso hoy en día, a veces lo imagino. ya no como antes, claro. porque todo era imaginación. siempre fuimos dos fantasmas. me costaba creer que tú y yo nunca estaríamos juntos. me costaba creer que éramos "tú y yo" y nunca "nosotros". aah... fue hace mucho tiempo. eras un niño. qué rídiculas me suenan las escenas que imaginaba. a veces. no lo sé. pero me alegro sinceramente por ti. ahora cada uno tiene su nueva vida.

lunes, 11 de diciembre de 2023

 quisiera que sintieras mi ausencia como yo siento la tuya.


qué tonta

qué tonta

qué tonta

qué tonta

qué tonta

qué tonta

qué tonta

qué tonta

qué tonta

domingo, 29 de octubre de 2023

¿me lo inventé?

este amor inquebrantable

este porvenir

¿yo sola lo creé?


qué hago 

para sentir tu amor como una experiencia lejana

borrosa

¿no fue hace poco que nos acariciábamos los pies?

1

Acaso una palabra
tan sólo, sé decir: al despedirme,
lo más mío de mí se precipita
afuera, y busca y toma lo que amo.

Decir adiós, hablar para perderte
y saber que un instante,
el anudado instante en que lo digo,
puedo tenerte asida y te detengo.

Abro luego las manos, quedas libre.
Y el corazón te grita que te quedes
y no lo entiendes. Nunca
lo pudiste entender. Estamos solos.

Hay en todas las tardes una espina
extraña. Un soplo de ceniza ardiendo
tiembla en los corazones y las calles.
Es antes de la noche.

2

No sé. Todas las noches te he soñado;
por eso sufriré todos los días.
No lo puedo evitar; tú lo decías:
no olvida el corazón cuando se ha dado.

En el aire se mueve un desolado
olor de tiempo ausente. Las vacías
horas se van sin alma. ¿Lo sentías
al decirlo? No sé. Pero ha pasado.

Duermo: pesa mi amor sobre la palma
de tus manos, seguro como nave
por la corriente en paz en la nivela.

O la angustia de golpe me desarma;
barco sin playa soy, puerta sin nave,
soledad sin espejos: estoy en vela.

3

Te lo habrá dicho ya: que nadie muere
de ausencia, que se olvida, que un lamento
se repara con otro, y es el viento
o la raya en el agua que se hiere.

Y esta sed miserable que no quiere
perderte, acabará; y el pensamiento
por tanto tiempo tuyo, en un momento;
aunque hoy se aferre y grite y desespere.

Si todo se ha de ir, ¿por qué llegaste?
¿Por qué, si no me quieres, me has querido?
¿Me has curado tan sólo para herirme?

Así fue; te tuviste y me dejaste;
nada me quedará; te he recibido
no más que para verte y despedirme.

4

El tren que sale, el ruido,
el vuelo de tu mano en la ventana
que nos aleja. En la estación oscura
lo sé: no has de volver; pero te llamo.

Del irte al regresar, cuánta distancia
en ti se irá formando;
hasta tus mismos ojos al mirarme
de nuevo, si me miras, serán otros.

Pues contigo te llevas muchas cosas
que entre los dos hicimos, eran nuestras.
Te olvidarás de todo:
ni siquiera sabrás las que perdiste.

Ya ves; te fuiste, me he quedado. Un viaje
nunca tiene regreso, y la mirada
última que me diste, ¿la recuerdas?,
no volverá. La guardo.

5

Mi amor, el aire, octubre, la ceguera
de tus ojos. Es tarde. No lo viste,
no lo conoces; piensas que no existe,
y mi amor está en sombras y te espera.

El corazón que sabe, lo quisiera
decir: es sólo un sueño que persiste;
fue sólo anuncio del otoño triste
la verde lumbre de la primavera.

La cima de los árboles descubre
cada vez más, el cielo que se aclara:
bajan las hojas en la tarde fría.

Mayo contigo me ha mirado, octubre
me quiebra sin remedio; nos separa;
y yo pienso en tus ojos todavía.

(Rubén Bonifaz Nuño)

Hace falta coraje para mirarse a uno mismo

- Cambié - dijiste.

Y yo no entendía


pero sí.

Tu corazón solía ser ancho.

Tanto, que no cabía entre los edificios.

Tenía que escaparse al bosque o las montañas

para desafixiar su latido.


Ahora tu corazón es estrecho.

Tanto, que no tiene la valentía de la palabra clara y sincera

para despedirse

mirando a los ojos.


No entendía.

Pero así funciona.


Es el corazón 


cobarde


de un hombre. 

jueves, 17 de agosto de 2023

Correspondencia (2016)

11 de marzo

(...)

Cada día estoy más seguro que eres un planeta con una fuerza gravitatoria que atrae cosas cuando estas cerca mío. 

Te abrazo a la distancia chinita linda y te envió dos besos, uno por hombro.




12 de marzo


(...)


“haber amanecido juntos

encima de mi frazada

como 2 panes con

mantequilla el sábado

a las 3 de la tarde”

 

Te quiero, 

¡cuídate el pie para que puedas volver a ser una liebre!


PD: Ahora tengo tres besos. Uno en cada hombro y el que tengo guardado cerca de la clavícula desde que nos despedimos en mi casa (eso me hace feliz).




14 de marzo


(...) quedé conforme al saber que tenías tres besos míos en tu piel. Aunque creo que sumaría un cuarto en centro de la cruz que se forma entre tus hombros y la columna, justo ahí donde te beso cuando estas ocupada haciendo cosas en la casa. Creo que reprimí o evite pensar en echarte de menos, pero ya no puedo con eso, TE QUIERO y estoy muriendo por verte.

(...)

y


aunque suene imposible

Caminar

Correr si quieres

ir al cine,

verte reír,

ducharnos juntos,


lo quiero todo

y sin descanso




19 de marzo


Estando tan sólo a horas de tomar la nave de regreso, ya me estoy despidiendo del planeta Córdoba y saludando al planeta Santiago de Chile. Pero sobre todo abrazo a la estación Vicente, la más cálida, alegre, inquieta y llena de árboles de la zona (es tan movible que dudo si es una estación o más bien es un satélite, un asteroide, un cometa o un planeta mismo)

lunes, 23 de noviembre de 2020

la respuesta:

 y qué venís vo

a tratarme a mí de tonta culiá

cuando en vez de reparar el hoyo

te metís adentro

y te revolcai

no te dai cuenta que de tanto mirarme

y moverte aquí dentro

se está agrandando el agujero?

Tengo una pena honda.

A veces,

yo misma la miro y le pregunto

¿cómo fue que te cavaste tan honda?

Y la trato de tonta,

por haberse esforzado más de la cuenta.

¡No era para tanto!

Y sin embargo, el hoyo ya está hecho.

¿Cómo mierda lo lleno ahora?

Y miro al costado,

donde tiró todos los recuerdos

a un montoncito donde se ven como una masa amorfa,

pegajosa y oscura;

donde no es posible separar un recuerdo de otro, 

porque todas sus partes están repartidas

y las partes bonitas de uno

se mancharon con las partes feas de otro.

¿Cómo mierda entonces puedo llenar el hoyo?

Si intento meter esta masa amorfa

de vuelta al hoyo

ni siquiera cabría dentro.

Tengo que sumergirme en la masa

para separar lo bonito de lo feo

y meterlo de vuelta,

¿Puedo deshacerme de lo que no me gusta?

Parece que no,

se quedaría ahí

dando vueltas.

¿Es que a caso tengo que separar

y ordenarlo todo?


Siempre fui tan mala ordenando.


¡Pena tonta! 

-bah, qué tonta, ¡pena culiá!



jueves, 12 de noviembre de 2020

En unos días más es mi cumpleaños, y no he podido dejar de repasar el día que caminábamos en silencio, pero ardiendo en ira por seminario. Quizá fue de los momentos más intensos e íntimos que vivimos. En eso, algo tan simple como compartir un silencio, cargado de fuego interno.

Ese era el día anterior a mi cumpleaños, el día en que habían asesinado a Catrillanca.

No sé cómo fue que salimos de la casa después. Pero tomamos una micro, y nos pasamos. Cuando íbamos caminando por Matucana dieron las 12. Y aunque cierro los ojos y me esfuerzo y me esfuerzo no puedo recordar qué fue lo que hiciste. ¿Fue un grito? ¿Fue un aplauso? ¿Fue un abrazo al que respondí torpemente? Cuán escurridiza es la memoria. Pasé las 12 con quien fue mi amigo del alma, y a quien probablemente nunca le expresé concretamente mi afecto. Creo que me dio vergüenza, respondí torpemente y compartimos otra caminata, pero de esas alegres y risueñas que quisiera repetir todos los días como cuando vivíamos juntos.

Cómo recupero la liviandad que me hacías sentir?

 ¿cómo

una

se

reconcilia

con

un

muerto?


¿cómo

un

muerto

deja

de

ser

un

sustantivo

tan 


tan


tan


ajeno


frío


sin forma?


¿cómo

una

se

reconcilia

con

un

fantasma?


¿cómo

una

se

graba

un

momento

en

la

mente?


¿cómo

hacer

para 

evadir

la muerte

de/en

la muerte?

viernes, 4 de septiembre de 2020

Desafío a la vejez

Cuando yo llegue a vieja
—Si es que llego—
Y me mire al espejo
Y me cuente las arrugas
Como una delicada orografía
De distendida piel.
Cuando pueda contar las marcas
Que han dejado las lágrimas
Y las preocupaciones,
Y ya mi cuerpo responda despacio
A mis deseos,
Cuando vea mi vida envuelta
En venas azules,
En profundas ojeras,
Y suelte blanca mi cabellera
Para dormirme temprano
—Como corresponde—
Cuando vengan mis nietos
A sentarse sobre mis rodillas
Enmohecidas por el paso de muchos inviernos,
Sé que todavía mi corazón
Estará –rebelde– tictaqueando
Y las dudas y los anchos horizontes
También saludarán

Mis mañanas. 




(Gioconda Belli)

lunes, 9 de marzo de 2020

casi no existen canciones para lxs amigxs

Es raro estar en la casa
cuando no hay nadie
recuerdo esos días en que solo había silencio, 
pero sabía que ibas a llegar
y eso me aliviaba
era un respiro a todas las preocupaciones, expectativas y frustraciones
que trae esta ciudad
quisiera encontrar alguna canción que hablara de esto
pero casi no hay canciones para lxs amigxs
Sé que debería estar hablando de feminismo
de la huelga
de todo lo que remece al país
pero solo quiero hablar de ti
y que te extraño hondamente.
Es incómodo estar en la casa
cuando no hay nadie
te veo acostado en la hamaca
o sentado en el sillón
o en el pasillo con tu andar ligero.
No sé cómo lograr conformarme
con que no estés en ninguna parte.
Siento que se fue también un poco de mi vida
o de eso tan lindo que llevabas
de juventud divino tesoro

miércoles, 15 de enero de 2020

Qué ganas de que aparecieras en el umbral de la puerta chascón vestido con algo que podría llamarse pijama (no estoy segura) y desayunar juntxs, conversar horas derretidos entre el sillón y la hamaca, convertir la ida al super en una verdadera hazaña, o volver a pillarte haciendo un concierto de cumbia sin espectadores con micrófono en mano y la tele prendida a todo chancho.
Estaba tan molesta contigo y ahora solo quisiera volver un ratito a esa cotidianidad.

Agradezco todo ese tiempo de convivir y acompañarnos en estos años que justo estuvieron difíciles, y compartir el deprimirse u odiar el mundo (afortunadamente el sentir nunca era del todo simultáneo), y que de alguna manera nuestros deseos y convicciones así como la alegría y la risa lograran prevalecer. Debo decir que aunque a veces me exasperaras y me pusiera charizard como deciai tú, siempre me alegraba de verte y terminaba riéndome igual. Quizá por eso, por ser tan simpático y por quererte tanto, me era a veces tan difícil decirte lo que me molestaba o dolía (y porque puta que te sacabai los pillos oh). Creo que ambos conocimos un poco de la oscuridad o la parte fea del/la otrx, y pienso que la profundidad de la amistad reside en eso, en querernos en toda nuestra complejidad y asumir el desafío de crecer y transformarse.

Aún no puedo asimilar que no hayamos vuelto a hablar y que ya simplemente no sea posible. Pero algo me dice que lo esencial tú y yo lo tenemos claro. Creo que no soy muy buena para manifestar mi afecto, pero obvio que sabías que te adoraba y que eras como una especie de hermano para mí, un amiguito del alma, un cómplice de estupideces. Estoy segura que solo era cosa de tiempo para que dejáramos nuestros egos de lado un rato y cagarnos de la risa juntxs una vez más. Y es que puta que la vendiste pero puta que me comunico nivel dinosaurio también.

Soy tan poco espiritual amigo que me cuesta encontrar respuestas, creo que sólo tengo deseos. Y esto es lo que va para ti: deseo que transmutes en un buey (navegante) o tal vez un árbol nativo grande y robusto, o quizá, algo que yo ni siquiera sea capaz de imaginar.

Pucha que me cuesta resignarme a que no habrán más cervezas juntxs, ni warni warni, ni copuchas, ni conversaciones místicas, y que nunca te acompañé a esos carretes tech que ibai los días (y en los horarios) más insólitos. Ahora tendremos que hacer un buen carrete para despedir a tu ser dicharachero, alegre, vividor, testarudo, místico, etc, etc.

Gracias por traer ese pedacito de sur y rusiedad a mi vida.
Ahora me toca a mí buscar el olor de la tierra mojada.

lunes, 7 de octubre de 2019

límites (o todo lo que compartí sin retorno)

En mi casa hay una nueva pared vacía
el vacío del cuadro que más me gustaba y que te llevaste
el vacío de las plantas que nunca regaste, pero que tanto decoraban el lugar donde juntarte a fumar
el vacío de la pensión alimenticia de tu "mascota"
de la plata que me debías y nunca pagaste
de los pinceles que amaba e hiciste mierda, y prometiste devolver (y yo te creí)
es el vacío de todo lo que pudiste dar o dejar
de todo lo que no entregaste de vuelta


¿Pero es a caso malo el vacío?


También es el vacío de la lavadora que se llenaba de tu ropa sucia aún cuando te pidiéramos varias veces que no la ocuparas de canasto.
Es el vacío del refri sin tus preparaciones a medio terminar secándose y pegotéandose días y días y días.
Es el vacío del lavaplatos sin tu loza sucia, o la loza "comunitaria" que yo lavaba aunque yo también hubiera cocinado.
Es el vacío del living sin el polvo de tus esculturas incompletas que a veces barrías acumulándolo a un costado a la espera de que el viento lo esparciera de nuevo.
Es el vacío que queda sin tus botellas y latas de cerveza esparcidas por el living.
Es el vacío de la tele apagada cuando no se usa (al fin!)
Es el vacío de mi wsp sin las excusas de tus retrasos con las platas.
El vacío de no enterarme más por instagram que estabas usando mi pieza con algún amigo.
El vacío de que ya no saques mis cosas sin preguntarme
El vacío de no tener a tus amigotes jugando play en el living
El vacío de no más regalos para que te "perdonara" cual machito manipulador
El vacío de la otra pieza limpia, mención honrosa a tus condones usados en el suelo que no botaste por "cábala".

Me merecía tanto de vuelta por haberte entendido tanto tiempo
pero este vacío es más parecido a la libertad, al amor y al cuidado
que tener tu amistad asegurada y cagona.


lunes, 17 de junio de 2019

No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.

(Galeano)

lunes, 13 de mayo de 2019

Sé que estoy enamorada de ti, porque al ver tu pijama colgando del piano, no dudé en ponérmelo.
Y cuando lo tuve puesto, tu olor me hizo sentir como nadando de espaldas en un lago del sur un día soleado.

lunes, 6 de mayo de 2019

Necesito desaparecer un rato
Irme a un lugar donde no vea ninguna cara conocida
Irme a un lugar donde pueda ver el cielo en su inmensidad y sentir la humedad y la frescura del viento en el rostro
Necesito no saber más de nadie
Por un rato
Desarmarme completa 
Y reconstruirme de a poco
Quise amar mucho
Pero no supe hacerlo
Y terminé rota entera